miércoles, 1 de noviembre de 2023

The Ikigai concept


 

The Kendoka of Vitruvio


 

jueves, 12 de octubre de 2023

Street philosophy


 

A good Ippon! Clarifiying concepts


 

Bruckner Symphony No 8 Celibidache Münchner Philharmoniker Live Tokyo 20...


This live concert was recorded by NHK Japan, it was prepared and organized by Mr. Amano. As you can see on the film: there are no visible microphones, no extra lighting, no visible cameras. Nobody of the filming and recording team was allowed to be seen or be walking around during the performance; the NHK team had no chance of "rehearsing" the filming, there was no "run-through" before; the team was only allowed to attend the regular rehearsal the day before. For many reasons this performance of Bruckner 8th was one of the most memorable performance of this symphony under Celibidache and the Munich Philharmonic. The day after that performance, at the next rehearsal, he greeted the orchestra with the words: "Thank you very much for a beautiful concert yesterday! We played better than we are". This seemingly silly or funny comment had a deep meaning: the concert was not an addition of 100 good players playing together correctly. We reached a much higher level by creating a unity and harmony, all only serving the beauty of the composition and not showing off an addition of individual brilliance. (More in my book "Memories of 17 years under Maestro Celibidache as principal bassoonist of the Munich Philharmonic", only English manuscript available from edelmann@edelmann-rust.com) About the timpanist Peter Sadlo: he was one of the best timpanist I ever knew; he was always perfectly in tune, he could make the instrument sound like a pizzicato of a double bass, his rhythm was phenomenal (look at Celibidache's rehearsal of Beethoven 9th); the sound was always round and beautiful even in fortissimo; and most of all, he could match beautifully to the rest of the orchestra in creating a unity of sound with everybody. Sadlo was a great virtuoso soloist, so sometimes he had the tendencies to be too loud in relation to the rest of the orchestra, which caused a lot of conflicts with Celibidache. But in the end Celibidache convinced Peter Sadlo about the efforts to BLEND with the complete orchestra and the phenomenal results you can hear in this Bruckner Symphony.

Comment by Friedrich Edelmann

lunes, 2 de octubre de 2023

Un corazón que no cabe en la caja. Paisajes urbanos

 





El cor secret, obra de Jaume Plensa. Una obra gigantesca que atrae la atención de quien pasa por la plaza del Doctor Ferrer i Cajigal y que como un  infarto limita el flujo de los estudiantes por la puerta de la facultad de medicina al interior de la misma.

Cosas de médicos



 

lunes, 11 de septiembre de 2023

Por qué le llaman amor cuando quieren decir sexo





 

Inspiring flowers






 

Whises


Whising for the fourth Dan

domingo, 20 de agosto de 2023

Firulais


 

domingo, 4 de junio de 2023

Sad, but sometimes actual


 

Pensamiento


 

Humor médico

 










miércoles, 17 de agosto de 2022

Kimchi Carbonara

 Kim      qué???? Kimchi! El kimchi es el alimento de Corea por definición, algo así como la paella en Valencia o el cochinillo en Castilla. Lo comen a todas horas, lo cocinan en familia, e incluso, se organizan festivales y competiciones (https://spanish.korea.net/NewsFocus/HonoraryReporters/view?articleId=166326). 

Se pueden contar más de 160 variedades de kimchi, pero en todo caso, el ingrediente base siempre presente es la col china. Este preparado es un acompañamiento que consiste en vegetales salteados y fermentados revueltos con una pasta picante que contiene chile, ajo, cebollín, jengibre, salsa de pescado y otros más o menos de acuerdo a la variedad. El kimchi al ser un alimento fermentado como el yogur o el queso, es un probiótico y cuenta en su composición microorganismos vivos que interaccionan en nuestro intestino y nos aportan toda una serie de beneficios adicionales al del sabor de degustar esta elaboración culinaria. Entre ellos se cuentan: 

1. Combate la obesidad y ayuda a adelgazar: El kimchi posee una enorme capacidad saciante por lo que es recomendable en dietas concebidas para perder peso.

2. Aporta vitaminas A, B y C

3. Es anticancerígeno: En un estudio del Journal of Medicinal Food, 2014, se demostró que la Weissella cibaria y el Lactobacillus plantarum que se hallan en el Kimchi son capaces de frenar el desarrollo y crecimiento de células tumorales.

4. Favorece la digestión y combate el restreñimiento

5. Tiene propiedades antienvejecimiento al contar con una gran cantidad de antioxidantes 

6. Los probióticos del kimchi también refuerzan el sistema inmune protegiendo de infecciones y enfermedades

7. Es capaz de regular el colesterol gracias a la alicina proveniente del ajo.

Espero haberos convencido de las bondades de este alimento, ahora toca disfrutar de cocinarlo y devorarlo

 Hoy dilectos lechones os paso una receta fusión de la chef Melanie Hye Jin Meyer. (Nota al pie: cualquier parecido con unos fideos carbonara a la italiana es pura coincidencia. Así que obviad indeseables comparaciones)

 

Material

• Sal gruesa

• 250 g de espaguetis gruesos

• 2,5 cucharadas de mantequilla salada

• 1 cebolla pequeña o chalota, picada 

• 6 dientes de ajo medianos, picados 

• 1 cucharada de jengibre picado

• ¼ de taza de vino blanco seco (Chardonnay p.e.)

• 1 cucharadita de pimienta negra

• ½ taza de kimchi de col china (repollo napa) cortado en cubitos

• ¼ taza de jugo de kimchi (ver Tips & Tricks)

• 3 yemas de huevo grandes, a temperatura ambiente

• ½ taza de parmesano rallado, y más para servir

• Espinacas, canónigos, rúcula u otras hierbas de colores  (que lamentablemente hoy no tenia y no pude darle más color al plato)

• Guindillas en hojuelas para espolvorear y si sois de lo más podeis usar Gochugaru (hojuelas de chile rojo coreano)

 


Métodos

1. En una olla grande con agua con sal, cocinamos la pasta según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente. Mejor eso que poner un tiempo. Cada pasta es hija de su padre y de su madre y cada vitro también. Así que ceñiros al tiempo recomendado.  Tip: Antes de escurrir la pasta, reservar (if the flies o más propiamente dicho, just in case) 1 taza de agua de cocción de la pasta.

2. Mientras tanto, en una sartén grande y honda, derretimos la mantequilla a fuego medio, luego agregamos la cebolla y cocinamos revolviendo constantemente, hasta que esté transparente o amarillee, esto nos llevará entre 2  y 3 minutos. Añadimos a seguir el ajo y el jengibre, y cocinamos siempre revolviendo (como me gustan estas recetas de andar trasteando la comida en todo momento), hasta que esté fragante, aproximadamente nos entretendrá 1 minuto más.

3. Desglasamos la sartén agregando el vino blanco y revolviendo para aflojar los pedacitos dorados, y sazonamos con 2 cucharaditas de sal y pimienta. Dejamos hervir a fuego lento hasta que se reduzca ligeramente, aproximadamente  otro minuto.

4. Con amor depositamos el kimchi en la sartén y cocine hasta que el repollo se ablande un poco ( 1- 2 minutos). 

5. Incorporamos la pasta cocida y revolvemos bien para mezclar todos los ingredientes y que la pasta quede bien sazonada.

6. Una vez que la pasta esté incorporada, retiramos la sartén del fuego, agregamos el jugo de kimchi, las yemas de huevo y el queso, y removemos vigorosamente para cubrir la pasta. (Trick: Si la pasta parece seca, agregue un poco de agua de cocción de la pasta reservada). 


7. Dividimos en varios tazones y cubrimos con las “hierbas” par dar más color al plato, y un poco más queso parmesano y una pizca de chile.

 


Trick adicional: Si el kimchi no tiene suficiente jugo, se puede exprimir el kimchi un poco para sacarle algo más de jugo. El kimchi, además, también perderá un poco de jugo después de cortarlo  

lunes, 8 de agosto de 2022

Tarta de Zanahorias (y otros vegetales) con Requesón y Feta

 Las zanahorias son la caña en esta tarta sencilla de realizar, y puedes usarlas como único ingrediente (tal viene en la receta original de Sue Li), pero otros vegetales como los incluidos en la preparación tales cual calabaza y berenjena u otros imaginables como las cebollas, las chirivías, las remolachas o el calabacín o la calabaza funcionan igual de bien y darán un plus de sabores a la tarta. 


Material


• Harina, para estirar la masa

• 1 paquete de hojaldre congelado, descongelado

Nota: para esta receta adquirí masa de hojaldre fresca de supermercado (Buitoni) funciona de maravilla y nos evita comprar congelados, descongelarlos y manipularlos para tener la masa a punto.

• ½ kilo de zanahorias multicolores, lavadas y cortadas a lo largo en trozos de aprox 2-3 mm de grosor (ojo que si no tienes mandolina es difícil a cuchillo pero todo se consigue! Y lo de multicolor por estos pagos es difícil a no ser que tengas una tienda con zanahorias de importación, así que opte por mezclar con otras verduras)

• 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, y más para servir

• Sal y pimienta negra

• 250 g de queso fresco

• 125 g de queso feta, desmenuzado

• 1 diente de ajo, rallado

• Perejil, ajos tiernos o cebollín fresco picado, para decorar

 

Métodos

 

1. Calentamos el horno a 220 grados. Colocamos la masa de hojaldre en una bandeja para hornear con la base forrada de pergamino. Extendemos la masa de hojaldre y con un cuchillo marcamos ligeramente un borde alrededor del perímetro de la masa de hojaldre de aproximadamente 1cm. IMPORTANTE:  pinchar la masa dentro del borde con un tenedor para evitar que se hinche en el centro (y conviene hacerlo múltiples veces). Horneamos en la rejilla superior hasta que la masa de hojaldre esté ligeramente dorada, aproximadamente 15-20 minutos (estar alerta para no quemar en exceso la masa). La retirarnos del horno y la dejamos enfriar un poco.

2. Mientras precalentamos el horno y empezamos a hornear la masa, cortamos las verduras. A seguir extendemos sobre la rejilla de hornear las zanahorias y resto de verduras ya cortadas y las pincelamos con 1 cucharada de aceite y sazonamos con sal y pimienta. OJO: las colocamos en una sola capa sobre una bandeja para hornear. Asamos las zanahorias y calabazas (o la verdura que hayamos puesto) en la rejilla inferior (debajo de la masa de hojaldre) hasta que los bordes estén dorados y las zanahorias aún estén tiernas, pero empiecen a estar crujientes, esto nos llevará de 15 a 20 minutos.

3. Adicional: como soy fan de las berenjenas puse una a asar en la base del horno. Las berenjenas tienen más agua que las zanahorias y podría estropear el asado de estas

4. Mientras el hojaldre y las zanahorias están en el horno, preparamos la capa intermedia de la tarta que le dará cremosidad a la misma. Mezclamos el requesón, el queso feta y el ajo y le damos a la minipimer hasta que quede una pasta suave que podemos condimentar con sal y pimienta.

5. Ya casi estamos dilectos lechones culinarios! Un poco más y a disfrutar. A seguir cuando tenemos el hojaldre y las verduras a punto y ya fuera del horno, extendemos la mezcla de queso sobre la masa de hojaldre hasta los bordes 

y colocamos nuestras verduras en una sola capa encima. Horneamos hasta que las verduras estén tiernas y los bordes de la mezcla de queso estén dorados, esto no ha de llevar más de 15 a 20 minutos adicionales.

6. Una vez horneada definitivamente la tarta, si pretendéis incluir la berenjena como yo la ponemos al final para evitar que el exceso de agua de la misma nos agüe la base de la tarta.


7. Chorrito de aceite de oliva y espolvoreamos con el ajo tierno u otras hierbas frescas antes de servir. 


A disfrutar lechones!


TIPS & TRICKS

 

El punto es cocinar las verduras antes de ponerlas en la tarta, ya que la humedad que sueltan al hornearlas crudas empapara el hojaldre y evitara que suba. 

 

Ingredientes alternativos para dar más sabor: rúcula, rábano, guisantes, cebolla caramelizada, pimientos, champiñones,… lo que os pase por la cabeza. En un momento incluso pensé en añadirle anchoas que quereis!

 

Una vez sacamos la tarta definitiva del horno, conviene dejar que se enfríe durante 10 minutos antes de cortar para permitir que el queso se endurezca un poco. 

 

La tarta se puede servir templada, o a temperatura ambiente (la probé al día de hacerla y acabé con los restos de ella al día siguiente y estaba igual de rica)

 

 

Europe according the USA


 

Just to think


 

domingo, 17 de abril de 2022

Bacalhau com natas

Lechones, aquí va una receta para estos tiempos de Semana Santa y cuaresma (o para cualquier época del año) que, si sois religiosos, os hará olvidar las restricciones dietéticas de estas épocas, y si no, ¡pues también os podréis chupar los dedos! De nuevo de vuelta al terruño con la receta de Bacalhau com natas (también hay quien lo identifica como bacalhau ás natas). Esta receta es relativamente reciente, el bacalhau com natas nació en 1933 y fue idea del reconocido chef Manuel Ferreira, que bautizó el plato con otro nombre,  Bacalhau à Conde da Guarda. En este delicioso plato de la tradicional cocina portuguesa, el bacalao se cocina en leche para posteriormente mezclarlo con nata y patatas fritas. Es un plato de muchos pasos y artes culinarias (se hierve, fríe, confita, hornea, gratina…). Al finalizar con el horneo, el bacalao queda muy cremoso y la superficie crujiente gracias a la capa de gratinado. Receta fácil como todas las del Kendolechon si bien laboriosa, pero merece la pena dedicar esa casi una hora a su preparación pues os sacarán a hombros por la puerta grande.

Material

• Bacalao   600 -650 g (yo usé dos colas de bacalao aunque si tenéis pecunia usad lomo)

• Patatas  500-600 g (Unas tres patatas medianas-grandes)

• Leche 500 ml

• Nata para cocinar  200 ml

• Cebolla. 1 grande

• Ajo. 2 dientes

• Harina. 2 c/p

• Perejil. Unas hojas

• Pimienta Negra Molida. Una pizca

• Nuez moscada. Una pizca

• Sal. Una pizca

• Aceitunas negras. Para decorar

• Ralladura de broa (alternativa más calórica y grasienta por ende más gustosa: Queso Rallado). Al gusto

• Aceite de oliva virgen extra




Métodos

1) El primer paso obligado es desalar el bacalao. Para ello realizamos el clásico proceso de dejarlo en agua unas 36 horas dentro de la nevera y cambiando el agua cada 12 horas. Reservamos el agua pues le daremos una segunda utilidad en esta receta. Una vez desalado, lo escurrimos bien, desmigamos y lo colocamos en una cazuela a la cual incorporamos la leche y lo cocemos. Cuando la leche inicia su ebullición esperamos dos-tres minutos y ya lo tenemos. Lo sacamos de la cazuela y lo acabamos de desmigamar aprovechando para eliminar espinas si las hubiera (en las colas es improbable, pero en los lomos es más frecuente). Reservaremos también la leche de hervir el bacalao ya la emplearemos más adelante. 

2) Pelamos las patatas, las cortamos en rodajas como cuando preparamos algún pescado al horno o tortilla de patatas y las dejamos en el agua de desalar el bacalao unos minutos mientras preparamos otras partes de la receta. De este modo pierden algo de almidón y van empapándose del gusto del bacalao. A seguir, las freímos ligeramente en una sartén con abundante aceite de oliva sin que lleguen a dorarse. Las cocinaremos a fuego lento para confitarlas (entre 3,5 y 4 de la vitro), la idea es que acaben más bien un poco cocidas que fritas ya que luego acabaran de cocinarse en el horno. Cuando las patatas estén al punto, las escurrimos bien y las colocamos en un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.

3) A continuación, ponemos en una sartén aceite de oliva y ajo y perejil picados. Le damos calor y cuando el ajo empiece a dorarse incorporamos la cebolla picada (yo la rallo y así queda el sabor de la cebolla pero no se encuentran trazos de la misma) y la cocinamos.

4) Cuando la cebolla esté pochada, añadimos el bacalao desmigado, rehogamos lentamente unos instantes y espolvoreamos un poco de la harina. La cocinamos durante unos segundos con cuidado de que no se queme y añadimos la leche que teníamos reservada y el resto de harina. Removemos y cocinamos a fuego lento hasta que empiece a espesar. Al final tendrá un aspecto semejante a la bechamel.

5) Una vez llegados a este punto, añadimos la nata de cocinar, la pimienta negra molida, la nuez moscada y las patatas fritas y cocinamos el conjunto durante unos minutos (de dos a tres) integrando todos los sabores.

6) Por último, colocamos la mezcla en en una bandeja grande (o si sois de los que tenéis mil y un utensilios en la cocina podéis ponerla en cazoletas de barro individuales). Cubrimos la superficie con la ralladura de broa de maiz (queso rallado fue lo que empleé en esta ocasión pues no tenía broa a mano) y lo llevamos al horno a 190º unos 15 minutos y a seguir gratinamos hasta que la superficie superior esté tostada.

7) Sacamos del horno y lo adornamos con unas aceitunas negras y un poco de perejil fresco.



 A disfrutar kechones!

Tips & Tricks

 

1) Para desalar el Bacalao es mejor usar agua ya inicialmente fría. Así evitamos que se nos agriete y deshaga. En esta receta no es tan importante, pues al final vamos a desmigarlo, pero si vais a cocinar lomos enteros tenerlo en cuenta. Yo suelo dejar un par de botellas con agua en la nevera y cuando esta fría con esa agua inicio el desalado.

2)  Para elaborar esta receta se pueden utilizar las partes menos preciadas del bacalao como las migas. Tardaremos menos en desalarlas y el plato será más económico.  Las migas solo necesitarán unas 3-4 horas de remojo en agua fría. Además, ya nos ahorra el trabajo de desmigar. Pero no olvidemos que la calidad del plato es directamente proporcional a la calidad de los alimentos empleados en su elaboración (primera ley de la física culinaria del Kendolechón).

3) Hay gente que reserva unas pocas patatas para colocarlas en la base de la(s) fuente(s) de hornear y este detalle también lo encontraréis en otras recetas. Yo prefiero mezclar todas las patatas con el bacalao. Qué queréis, para gustos, los colores.

4) Importante: avisar cuando lo sacamos del horno que el plato puede estar muy caliente (sobretodo si usáis cazoletas individuales) pues las patatas conservan mucho la temperatura.

5) Si vais a cocinar para 4-6 (que es para lo que da esta receta) pero solo vais a comer 2, como fue el caso de esta ocasión, no cubráis toda la superficie de queso o broa.  Cubrir solo la mitad, así el resto lo podéis congelar y cuando lo vayáis a emplear una vez descongelado lo podéis llevar al horno de nuevo para gratinarlo al momento y